Agnosia

10.02.2020

En algunas circunstancias, la percepción puede no reflejar la realidad, sin que esto implique patología alguna. Estos "fallos" en la percepción pueden tratarse de una ilusión o de una alucinación. La ilusión hace referencia a una interpretación errónea de un estímulo externo real, mientras que la alucinación consiste en una percepción errónea sin la presencia de un estímulo externo real. Estos fenómenos pueden darse sin patología, provocados por las características fisiológicas o cognitivas del sistema, o por estados alterados (consumo de sustancias o sueño), principalmente. Un ejemplo de ilusión, serían las conocidas ilusiones ópticas (percibir dos colores iguales de manera distintas, percibir movimiento en una imagen estática, etc.). Las alucinaciones más comunes serían las hipnagógicas (cuando te estás quedando dormido y percibes una figura, un sonido o sientes que te tocan), las hipnopómpicas (las mismas sensaciones, pero cuando te estás despertando) y las derivadas del consumo de drogas alucinógenas (como LSD o setas alucinógenas, que suelen provocar alucinaciones más elaboradas). No obstante, las ilusiones y las alucinaciones también pueden ser patológicas, relacionadas con la esquizofrenia, episodios de psicosis, ideas delirantes.

La percepción también puede alterarse mediante el daño de los órganos sensoriales (por ejemplo, un golpe en el ojo), en las vías que llevan la información sensorial al cerebro (por ejemplo, un glaucoma) o en las áreas cerebrales encargadas de la percepción (por ejemplo, una lesión en la corteza occipital). Un daño en cualquiera de estos tres puntos va a alterar de alguna forma la percepción normal de los estímulos.

El trastorno más conocido de la percepción es, probablemente, la Agnosia. Este trastorno conlleva una dificultad para dirigir y controlar la percepción, así como la conducta en general. Hay diferentes tipos: Agnosia visual perceptiva (pueden ver las partes de un objeto, pero hay una incapacidad para entender el objeto como un todo) y Agnosia visual asociativa (puede entender el objeto como un todo, pero no puede saber de qué objeto se trata). Es difícil entender la experiencia perceptiva de la gente con estos trastornos porque, aunque realmente "ven", la sensación que tienen es la de ser ciegos. Además, hay trastornos aún más específicos, como la Acinetopsia (incapacidad de ver movimiento), Acromatopsia (incapacidad de ver colores), Prosopagnosia (incapacidad de reconocer caras familiares), agnosia auditiva (incapacidad de reconocer un objeto mediante el oído y, tratándose de información verbal, la persona con agnosia no reconocería el lenguaje como tal), amusia (incapacidad para reconocer o reproducir tonos o ritmos musicales). Estos trastornos son provocados por un daño cerebral, ya sea un ictus, un Traumatismo Craneoencefálico (TCE) o, incluso, una enfermedad neurodegenerativa.