Cómo la meditación protege el envejecimiento cerebral del deterioro

02.02.2020

Una serie de investigaciones recientes sugiere que la práctica regular de meditación puede aumentar la flexibilidad mental y el enfoque, ofreciendo una protección poderosa contra el deterioro cognitivo. 

La mayoría de nosotros comenzamos a perder nuestras claves, olvidamos los nombres de las personas o resolvemos problemas matemáticos con menos facilidad a medida que nos acercamos a la mediana edad. Esto a menudo se conoce como deterioro cognitivo relacionado con la edad. Hace años, los científicos creían que esta disminución era inevitable, pero una investigación extraordinaria en las últimas dos décadas ha demostrado que el cerebro adulto cambia con la experiencia y el entrenamiento a lo largo de la vida, un fenómeno conocido como neuroplasticidad.

La neuroplasticidad no es un hecho. La investigación epidemiológica revela que la edad del cerebro depende de varios factores, como la dieta, el ejercicio físico, las opciones de estilo de vida y la educación. Cuanto más saludable y activo sea el estilo de vida, más probabilidades tendrá de mantener el rendimiento cognitivo con el tiempo. Y la meditación puede ser un ingrediente clave para garantizar la salud del cerebro y mantener un buen rendimiento mental. Esto es lo que sugiere una investigación reciente acerca de cómo la práctica de meditación de atención plena puede ayudar a mantener el cerebro en forma y funcional.

Cómo la meditación fomenta la neuroplasticidad

Para mantener la agudeza mental, es importante mantener lo que los investigadores llaman su reserva neuronal en buen estado de funcionamiento. Esta "reserva" se refiere a la eficiencia mental, la capacidad o la flexibilidad de su cerebro. La evidencia emergente sugiere que el entrenamiento mental constante que ocurre en la meditación de atención plena puede ayudar a mantener intacta esa "reserva". Por ejemplo, una revisión de la evidencia relacionó la meditación regular con mejoras positivas en la función cerebral, como mayor atención, conciencia, memoria de trabajo y mayor eficiencia mental .

Los estudios demuestran que la meditación diaria afecta tanto a los "estados" cerebrales como a las "redes " cerebrales. El entrenamiento del estado cerebral implica la activación de redes a gran escala dentro del cerebro que afectan una amplia gama de procesos emocionales y mentales. Un ejemplo inteligente de esto se puede encontrar en un estudio reciente publicado por un grupo de investigadores de la UCLA, quienes informaron que los meditadores experimentados tienen concentraciones más altas de tejido en las regiones cerebrales más agotadas por el envejecimiento, lo que sugiere que la práctica de la meditación puede ayudar a minimizar la edad cerebral y proteger contra el declive relacionado con la edad.

El entrenamiento de la red cerebral, por otro lado, es más focal ya que mejora las habilidades cognitivas específicas al activar repetidamente una red asociada con una función, como prestar atención. Esto es equivalente a los rizos repetitivos de bíceps mentales. Se cree que tanto el entrenamiento estatal como el de red son ingredientes importantes para mantener el cerebro en forma.

El cerebro de envejecimiento ágil

La meditación puede proporcionar otro beneficio adicional: mayor flexibilidad mental. Para algunos, la edad puede venir con una rigidez de pensamientos, sentimientos y opiniones, y la incapacidad de fluir con los desafíos y obstáculos que son parte de la marea de la vida. Eso puede ser una fuente de estrés, y potencialmente incluso una enfermedad. Debido a que la mayoría de las prácticas de meditación enfatizan el desarrollo de una conciencia de los pensamientos, sentimientos y sensaciones físicas sin crear una narrativa o un juicio sobre la experiencia, la mediación de la atención plena puede ayudar a disminuir el apego de una persona a resultados fijos, aumentar la flexibilidad mental y aumentar la reserva neuronal.

Aunque es alentador, es importante tener en cuenta que esta investigación está en su infancia y los resultados son mixtos. Por ejemplo, varios estudios han informado que los meditadores mayores superan a los no meditadores de la misma edad, o funcionan de manera comparable a los participantes más jóvenes en una serie de tareas de atención. Otros han mostrado poco o ningún cambio en la función cognitiva después de una intervención de atención plena para adultos mayores, o informan que las mejoras no se mantienen con el tiempo .

Lo que sí sabemos es que la participación a largo plazo en la meditación consciente puede mejorar el rendimiento cognitivo en los adultos mayores, y que con la práctica persistente, estos beneficios pueden mantenerse. Esa es una gran noticia para los millones de adultos mayores que trabajan para combatir los efectos negativos del envejecimiento en el cerebro.