Dislexia

10.02.2020

La dislexia es un trastorno mucho más común de lo que imaginamos, ya que afecta a más del 10% de la población. Implica una dificultad de origen neurológico que afecta al aprendizaje, dificultando la lectura, escritura y en general, la decodificación fluida de cualquier símbolo del lenguaje (que son los principales síntomas de dislexia).

Cuando las personas disléxicas leen, dedican prácticamente toda su atención a decodificar el sonido de las diferentes letras y pronunciar la palabra. Esto provoca un colapso en su memoria operativa, lo que dificulta que puedan destinar recursos mentales a otras tareas superiores, como la correcta comprensión de lo que están leyendo.

Diversas investigaciones definen la dislexia como un déficit en las conexiones neuronales que procesan el lenguaje. Por eso, a las personas disléxicas les cuesta visualizar las palabras, puesto que existe una disfunción en sus conexiones neuronales que les dificulta el acceso a la información que tienen "almacenada" en las regiones frontales y temporales del lenguaje en el cerebro, relacionadas con las representaciones fonéticas de las palabras.

La dislexia puede tener un componente hereditario, por lo que es frecuente que diversos miembros de una misma familia estén afectados por este trastorno. Se da en niños y niñas con una inteligencia normal, sin ningún problema psíquico, físico, ni cultural. La dificultad que tienen para leer no afecta a sus otras habilidades cognitivas. Es más, muchas veces las personas disléxicas, "agudizan" más profundamente sus sentidos y desarrollan un alto nivel de inteligencia y creatividad.

No todas las personas con este trastorno presentan síntomas de dislexia de la misma gravedad, pero es fundamental diagnosticarla y tratarla cuanto antes para evitar posibles problemas en el desarrollo, pérdida de autoestima, frustración, fracaso escolar o incluso problemas para dormir en los niños.

Dislexia en niños

La dislexia infantil comienza a ser detectable en la etapa de preescolar y persiste durante la infancia, adolescencia e incluso es posible que se mantengan los síntomas de la dislexia a lo largo de la edad adulta.

Aunque existen perfiles muy variados, suele reconocerse porque los niños con dislexia suelen empezar a hablar bastante tarde, su nivel de comprensión oral y su vocabulario es inferior a la media de los niños de su edad, muchas veces confunden palabras fonéticamente similares y en su escritura intercambian letras gráficamente parecidas (como podrían ser la b y la d, o la p y la q). Además de estos conocidos síntomas de dislexia, también presentan aparente falta de atención y concentración.

La falta de concentración se debe a que el niño con dislexia necesita desempeñar un esfuerzo inmenso en la lectura y en la escritura. Esto provoca que se cansen y empiecen a distraerse y a resistirse a este tipo de tareas.

Actividad cerebral en lectura de un lector normalActividad cerebral en lectura de una persona con dislexia

Por eso es muy importante detectar la dislexia y sus síntomas en edades tempranas, porque el niño necesita todo el apoyo y motivación de sus padres y educadores. Comprender y ayudar correctamente al niño con dislexia a través de herramientas específicas es imprescindible para que puedan desarrollarse e integrarse correctamente, compitiendo en igualdad de condiciones.

Atajar el problema de raíz es fundamental, puesto que, cuanto antes empecemos a trabajarlo, más probabilidades tendremos de poder minimizar su incidencia y consecuencias. Si no se trata a tiempo, a medida que los niños con dislexia van creciendo, pueden desarrollar problemas severos de depresión, ansiedad, falta de autoestima y abandono escolar.

Dislexia y cerebro

Los niños con dislexia tienen ciertas particularidades neurológicas: las células que conforman sus circuitos lingüísticos no están ordenadas correctamente. Este error neuronal es el culpable de que a los niños con dislexia les cueste muchísimo decodificar las palabras y encontrar el significado de lo que están leyendo.

Para una lectura eficiente se requieren tanto procesos de interpretación como de comprensión y aprendizaje. Esto es lo que denominamos la ""estrategia léxica"", que es la forma en la que el cerebro aborda un escrito para comprenderlo. Las dificultades de acceso al léxico en los niños con dislexia están causadas por la combinación de:

  • Déficits en el procesamiento lingüístico.
  • Un funcionamiento deficiente de la memoria de trabajo.
  • Problemas de velocidad de procesamiento.

Características de la dislexia

Una de las peculiaridades de la dislexia infantil es que puede presentarse de formas diversas, y los síntomas de dislexia pueden varían mucho de un niño a otro. Es llamativo también el nivel de inconsistencia, puesto que los síntomas de dislexia pueden variar incluso en un mismo día y evolucionan a medida que los niños crecen.

Estas son algunas de las características y síntomas de la dislexia:

  • Dificultades en las funciones ejecutivas

    La función ejecutiva está compuesta por un conjunto de habilidades cognitivas complejas que son las encargadas de planificar cualquier tarea y dividirla en pasos. Estos pasos podrían ser, analizar la tarea y entender qué se necesita para ella, organizarse y determinar los tiempos necesarios para su ejecución, estructurar el trabajo, fijar las metas, evaluar las acciones puestas en marcha, ajustarlas en base a los resultados, etc... Una de las características de la dislexia más recurrente es presentar dificultades en el desarrollo ejecutivo, esto significa que cualquier tarea que requiera de una mínima planificación, como podría ser recoger su habitación, o terminar la tarea del colegio, puede suponer un auténtico reto para los niños que la padecen
  • Síntomas en el lenguaje y comunicación

    Dentro de este grupo de características, alguno de los problemas a los que podrían enfrentarse los niños con dislexia son la dificultad para entender determinadas instrucciones y por eso no poder seguirlas, no entender las bromas o chistes que se cuentan, incapacidad para aprender nuevas palabras o pronunciarlas incorrectamente, inseguridad a la hora de hablar o expresar una idea, etc
  • Síntomas en la lectura

     Hemos visto como los niños con dislexia presentan dificultades de descodificación, por eso la lectura les resulta tan complicada. Confunden la pronunciación de palabras y les cuesta mucho leer con fluidez y entender el significado de lo que leen, por eso no suelen mostrarse muy interesados en los libros o cuentos.
  • Síntomas en la escritura

    Al no procesar correctamente los símbolos de la escritura les cuesta mucho deletrear las palabras y expresar ideas por escrito, pueden entender perfectamente lo que el profesor está contando, pero les cuesta mucho tomar apuntes o notas. Otros síntomas que también suelen verse es la escritura irregular, letra poco legible, demasiado grande o muy pequeña...
  • Síntomas en la Coordinación motora y orientación espacial

     Algunos niños muestran dificultades con la coordinación motora y les cuesta distinguir izquierda - derecha, arriba - abajo, delante-detrás, dentro-fuera, etc... Este problema puede estar asociado a torpeza en el día a día donde parecen más patosos que el resto de niños y se pierden con más frecuencia. No son buenos en los deportes que requieren coordinación como montar en bicicleta ni en los juegos en equipo como puede ser el futbol.
  • Síntomas asociados a la comprensión del tiempo

    Muchas veces para ellos supone un auténtico esfuerzo interpretar la hora (sobre todo en los relojes con manillas) y no les resulta nada fácil saber el día, mes o año en el que están.
  • Dislexia Numérica o discalculia

     A algunos niños con dislexia les cuesta manejarse con los números, por lo que no les resulta fácil contar ni comprender los símbolos de sumar, restar, multiplicar, etc... Les resulta muy complicado memorizar la tabla de multiplicar.
  • Síntomas relacionados con la capacidad de socialización

    Algunas veces los niños disléxicos tienen problemas de socialización y les cuesta emprender relaciones sociales nuevas. De todas formas, cada niño es un mundo, y vemos casos de rebeldía e intolerancia, pero también otros de sumisión.

Tipos de dislexia

Aunque la sintomatología que presenta suele ser común, existen diferentes tipos de dislexia y se desarrollan de forma muy dispar según el niño al que le afecte. Antes de profundizar, es importante diferenciar entre la dislexia evolutiva y dislexia adquirida:

  • Dislexia adquirida

     Se produce tras un trastorno, o lesión cerebral concreta que daña las áreas del cerebro encargadas de procesar la lectoescritura (más conocido como alexia).
  • Dislexia evolutiva o dislexia del desarrollo

    Es el tipo de dislexia que más suele verse en el ámbito escolar. Se da cuando el niño con dislexia no ha sufrido ninguna lesión cerebral concreta. Dentro de esta clasificación existen múltiples tipos de dislexia, pero nos centraremos únicamente en analizar los que afectan al procesamiento y rutas del cerebro: Dislexia superficial, dislexia fonológica, dislexia profunda o mixta.
  • Dislexia superficial

     Suele ser la más habitual en niños, y en la mayor parte de los casos no suelen presentar importantes dificultades para la lectura. Para este tipo de dislexia la ruta que aparece más deteriorada es la visual, léxica o directa, por lo que se utiliza para leer la ruta fonológica. Esto quiere decir que los niños con dislexia superficial para leer una palabra la parten en diferentes fragmentos o sílabas. La dificultad aparece cuando las palabras no se corresponden con la pronunciación.
  • Dislexia fonológica

    Este tipo de dislexia dificulta especialmente la lectura de palabras largas y también de palabras poco conocidas o no muy frecuentes. En cambio leen correctamente las palabras conocidas. Está asociada al mal procesamiento de la información en de la ruta fonológica, por lo que los niños que la padecen suelen leer a través de la ruta léxica o visual.
  • Dislexia profunda o mixta

     Es la más grave, ya que se caracteriza por dificultades en los dos tipos de procesamiento de la lectura. Ambas rutas, fonológica y visual, están dañadas, por lo que se producen tanto errores semánticos como visuales.

Dislexia en Adultos

Esta patología que sufre más del 10% de la población es cada vez más conocida y diagnosticada a lo largo de la infancia, pero hoy en día existen muchos adultos que han sufrido dificultades en la lecto-escritura a lo largo de su vida pero que nunca han sido conscientes de la disfunción. Normalmente ese suele ser el peor escenario, adultos que no saben que padecen dislexia. Y aunque tengan una capacidad intelectual normal o incluso superior a la media es muy probable que hayan sido considerados torpes o malos estudiantes.

No recibir una educación ni herramientas adaptadas a sus necesidades puede acarrear problemas y trastornos emocionales. Dificultades que no solo se dan a lo largo de vida escolar, sino que también pueden manifestarse en el ámbito laboral y social. Y, aunque la intensidad de los síntomas y el grado de dislexia pueden variar mucho de una persona a otra. Una etapa escolar llena de fracasos, incomprensión, estrés, esfuerzo no recompensado, puede determinar su vida adulta llevándoles a padecer baja autoestima e incluso trastornos emocionales y físicos más serios.

La mayoría de los adultos con dislexia, tienden a tratar de disimularla. Se avergüenzan de sus errores, por lo que utilizan estrategias para esconderlos. Y, aunque estas personas acudan a terapeutas, no suelen conseguir muchos resultados porque es complicado que lleguen a dar con la raíz de su problema: El diagnóstico de la dislexia en edad adulta.

La dislexia no está relacionada con la inteligencia, sino con la forma en la que se procesa la información en el cerebro y con la cognición. Es por eso que, muchas veces las personas que padecen este trastorno son capaces de agudizar más profundamente sus sentidos, desarrollando niveles superiores de inteligencia, visión estratégica y creatividad.

Detectar la dislexia en adultos

Diagnosticar la dislexia en edad adulta no siempre es fácil. Son los propios individuos que la padecen los que proactivamente deben investigar su historia genealógica (suelen presentarse indicios de dislexia en la familia) y preguntarse cómo fue su actividad escolar.

Aquí tienes una lista de algunos de los errores más comunes que pueden hacer saltar las alarmas de la dislexia:

  • Pronunciación incorrecta en palabras difíciles, infrecuentes, o largas.
  • Algunas veces pueden cometerse errores cuando tratamos palabras aparentemente similares. Por ejemplo entre "casa", "saca".
  • Una mala ortografía y errores ortográficos suelen ser síntomas generalizados, por eso a los adultos disléxicos no les suele gustar leer, y algunas veces presentan un vocabulario limitado.
  • Leer con lentitud y mala memoria o dificultades para almacenar la información leída.
  • Presentar dificultades con los números y el cálculo pueden ser síntomas de discalculia